Piel normal

La piel normal es una piel equilibrada. Sus secreciones sebáceas son normales, es flexible y resistente. Es fina, los poros son apenas visibles, de tacto suave y aterciopelado y se broncea bien. Pero no por ello hay que dejar de cuidarla. Una piel normal necesita tanto cuidado como una piel seca o una piel grasa, simplemente que el cuidado será diferente.

Los productos hidratantes son la base del cuidado de la piel, junto con la higiene y la fotoprotección. Entre los cuidados de la piel normal, te recomendamos tener en cuenta:

  • Cuidarla a diario para que pueda permanecer saludable.
  • El cuidado debe buscar lograr una proporción equilibrada de agua y sebo que conlleve a tener una piel flexible, tersa e hidratada.
  • Es recomendable higienizar, tonificar, hidratar o nutrir la piel y proteger... tanto por la mañana como por la noche. Veamos en detalle cada uno de estos pasos:
    • Limpiar: la higiene cutánea es fundamental para mantener la salud del organismo y de la piel en todos los biotipos cutáneos.
    • Tonificar: los productos tónicos ayudan a completar el trabajo de limpieza por su carácter acuoso dejando un efecto refrescante muy agradable.
    • Hidratar de día /Nutrir de noche: las cremas hidratantes actúan aportando a la piel la cantidad de agua que las células necesitan para realizar sus funciones metabólicas. Las cremas nutritivas son aquellas que aportan a la piel nutrientes que pueden haberse perdido por efecto de la edad o el fotoenvejecimiento y ayudan a restaurar la función de barrera cutánea.

 

 

 

Productos específicos para pieles normales